Protección para los solicitantes de asilo

A medida que un creciente número de personas ha llegado a la frontera de EE.UU. con México huyendo de la violencia y la inseguridad en sus países de origen, el gobierno de EE.UU. ha respondido restringiendo el acceso al asilo a través de políticas del “retorno” (“turnback”), de Permanecer en México, y la separación familiar. Más recientemente, el gobierno ha puesto en marcha una nueva política que hace que casi todos los solicitantes de asilo que llegan a la frontera sur no sean elegibles ni siquiera para presentar una solicitud de asilo en este país, a menos que ya hayan pasado por el proceso de solicitud de asilo en otro país, como México o Guatemala. Esta política es motivo de gran preocupación. Ambos países carecen de capacidad para tramitar un gran número de solicitudes de asilo o para garantizar la seguridad de los migrantes que buscan protección.

En cambio, el papa Francisco nos pide “acoger, proteger, promover e integrar” a los que buscan refugio en nuestro país, incluidos los migrantes y los solicitantes de asilo (mensaje por el Día Mundial de los Migrantes y Refugiados del 2018). Comprometidos gracias a nuestra fe con la dignidad inherente de cada ser humano, les pedimos que se unan a nosotros para solicitar a todos los miembros del Congreso que pongan fin a estas barreras irracionales que se interponen en el camino de los solicitantes de asilo.

Mensaje al Congreso:

[NOTA: El mensaje se enviará en inglés]

Estimado Senador [Nombre] / Representante [Nombre],

Como persona de fe, creo en la dignidad inherente de cada ser humano, incluyendo la de aquellos que buscan asilo en la frontera de EE.UU. con México. No es un crimen buscar asilo.

En lugar de seguir la invocación del papa Francisco de “acoger, proteger, promover e integrar” a los inmigrantes y solicitantes de asilo, el gobierno de EE.UU. ha interpuesto nuevas trabas en su camino. En el marco de la nueva política de elegibilidad para el asilo, la mayoría de las personas que huyen de la violencia y la persecución y que llegan a la frontera sur ni siquiera podrán presentar sus solicitudes de asilo. Con las políticas del “retorno” (“turnback”, también conocida como “metering”, “el contador”) y también la de Permanecer en México, donde los solicitantes de asilo están obligados a esperar largos períodos de tiempo en México, enfrentando posibles daños e inseguridad. Asimismo, de las personas a las que se les ha permitido permanecer en los EE.UU. mientras se examinan sus reclamaciones, muchas de ellas con familias, incluidos niños, se encuentran detenidas y, a menudo, en condiciones inhumanas.

Por ello, debemos poner fin a estos obstáculos insensatos contra la facultad de las personas para solicitar asilo en nuestro país.

A la luz de estas graves realidades a las que se enfrentan los solicitantes de asilo, les pido:

  • Aprobar legislación que asegure que todos aquellos que llegan a la frontera México-Estados Unidos con un temor creíble de regresar a su tierra natal tengan la oportunidad legítima de presentar su solicitud de asilo, independientemente de si han solicitado el asilo en otro país;
  • Velar para que los solicitantes de asilo puedan presentarse en la frontera de EE.UU. con México sin retrasos relacionadas a la política de “retornos” (“turnbacks”) que los expongan a algún peligro en México.
  • Apoyar la Ley de Protección del Solicitante de Asilo, H.R. 2662 (Asylum Seeker Protection Act), que anularía la política de Permanecer en México y daría a los solicitantes de asilo la oportunidad de esperar con seguridad en los Estados Unidos durante la resolución de sus demandas de asilo.
  • Aprobar la legislación que exija al Departamento de Seguridad Interior restablecer y ampliar el Programa de Gestión de Casos Familiares que concluyó en el 2017, y que permitió a las personas que solicitaban protección tramitar sus solicitudes desde el interior de los Estados Unidos, en libertad, y con el apoyo de sus familias, iglesias y comunidades, y, al mismo tiempo, alcanzar altos niveles de cumplimiento de la legislación estadounidense.
  • Seguir trabajando en pro de una legislación amplia y humana sobre la reforma migratoria que afirme plenamente la dignidad inherente a todos los que emigran a nuestro país.
  • Me uno a otros miembros de las redes jesuitas e ignacianas de EE.UU. para pedirles que acojan, protejan, promuevan e integren a aquellos que huyen de la violencia y la inseguridad en sus países de origen para buscar asilo en la frontera de EE.UUU. con México.

    Gracias.

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